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Índice de posts clave de innovación en bitácora-tech (I)

Hoy me gustaría iniciar una labor de recapitulación de los temas que hasta ahora hemos tratado en este blog. Ya que los posts publicados de...

jueves, 24 de marzo de 2011

Reflexiones sobre la presentación y comunicación de ideas (I)

En el post de hoy y a lo largo de los próximos días comentaré algunas reglas que, bajo mi punto de vista, se deberían seguir a la hora de hacer presentaciones o de comunicar ideas en público. Estas reglas provienen tanto de la lectura de algunos libros como de mi experiencia personal.

Comentaba hace ya un tiempo las 8 reglas fundamentales  para que todas las personas de una organización se sintieran parte del sistema de gestión de la innovación en las organizaciones. De todas ellas una parte que considero especialmente importante en el proceso es la relativa a la comunicación de las ideas que subrayo a continuación:

"5.- Realizar reuniones de este comité de forma frecuente, con fechas conocidas por todos con antelación, dando unos minutos a cada idea para permitir que estas puedan ser refinadas y mejoradas entre todos. Idealmente estas reuniones deberían estar moderadas de forma estricta para que no se produzcan ataques en contra de las mismas."

Es decir hablaba de la importancia de dedicar un tiempo dentro del proceso a que cualquier persona pudiera presentar sus ideas ante un grupo de personas predispuestas a escucharla y a hacer aportaciones para su mejora. Pero, como todos sabemos, esta no es la única situación en la que podemos encontrarnos para presentar nuestras ideas, esta situación puede repetirse cuando tenemos frente a nosotros un grupo de personas dispuestos a invertir en una idea o proyecto, cuando queremos presentar el resultado de un proyecto, cuando necesitamos compartir nuestro conocimiento sobre una materia, en definitiva en múltiples y variadas ocasiones. Por lo tanto es muy importante tener claro cómo actuar y qué hacer para que esta comunicación resulte más efectiva y amena para todos incluyendo al comunicador como al oyente.

Además de lo anterior, desde hace unos años cada vez más se va imponiendo con más fuerza la llamada "charla de ascensor" (elevator pitch)  a la hora de comunicar una idea para su evaluación, clasificación, etc. Disponemos de muy pocos minutos para llegar al corazón de nuestro auditorio y hacer que este se sienta tentado con la idea de conocer más sobre la idea. Un libro en el que se puede leer más sobre estas técnicas de exposición y que además resulta ameno de leer es el excelente libro de Guy Kawasaky:"The art of Start", donde se dan una serie de normas básicas que deberían ser seguidas por todos aquellos que se enfrenten a un auditorio lleno de potenciales inversores.

Las reglas que expongo a continuación sirven para todo tipo de presentaciones, y tal y como he comentado al principio del post, vienen de diferentes fuentes, tanto literarias como de mi propia experiencia personal:

1.- Explicar en el primer minuto de exposición qué es lo que hacemos o lo que resolveremos con nuestra idea. Es decir, explicar de qué vamos a hablar durante el resto de la charla.  Este es un aspecto muy importante pues solamente logramos mantener la atención escuchando a alguien durante un periodo muy corto de segundos, luego pensamos en nuestras cosas y volvemos al objeto de la charla. Si no hemos logrado concretar el objeto de la misma la persona volverá cuando desconecte y no sabrá sobre qué estamos hablando. (G.Kawasaky)

2.- Repetir varias veces los conceptos clave que queramos transmitir. Tal y como hemos comentado en el punto anterior las personas desconectamos y conectamos de lo que está diciendo el ponente cada pocos segundos, por lo tanto es conveniente el ir recalcando los puntos importantes que queremos destacar.

3.- Intentar adelantarnos a lo que el auditorio puede estar preguntándose. Según comenta Kawasaki en su libro debemos centrarnos en proporcionar a las aseveraciones que vayamos haciendo un por qué hacemos esto y poner un ejemplo claro. (G.Kawasaky)

4.- No suponer que el auditorio sabe de lo que hablamos. Esto es un error muy frecuente. Suponer que todos los que nos escuchan saben de qué estamos hablando y por lo tanto utilizar terminología propia del área sin aclararla adecuadamente, presuponer un conocimiento previo, etc. Esto a lo que puede dar lugar es a que, nuevamente, la persona que atiende a la charla desconecte cuando empiece a verse superado por los conceptos, términos, etc.

5.- Dar la información necesaria, ni mucha ni poca. Desgraciadamente tenemos un límite de asimilación de conceptos. Normalmente las presentaciones se dan en un contexto en el que hay otros ponentes que han ido antes que nosotros y por lo tanto la nuestra será una más entre otras y al final de nuestra presentación quizá solamente quede el recuerdo de lo que decíamos al final de la misma. Por lo tanto es muy importante seleccionar bien los mensajes que queremos transmitir y remarcarlos tal y como decíamos en la regla 2.

Como vemos son muchas las cosas que parece que tenemos que tener en cuenta a la hora de hacer una buena presentación, pero si vemos estas primeras reglas de hoy, podemos llegar a la conclusión de que son de sentido común. Nuevamente se impone la máxima de la simplicidad y del sentido común.

El próximo día continuaremos con la reflexión y con nuevas reglas para hacer nuestras presentaciones más interesantes y amenas.

Mientras tanto:

¿Se te ocurren cosas importantes a tener en cuenta para realizar una buena presentación o comunicación de ideas?

¿Has leido algún libro o asistido a alguna charla que consideres especialmente interesante sobre este tema? ¿Podrías proporcionar referencias?

lunes, 14 de marzo de 2011

Innovación en servicios. Hacia un nuevo paradigma de innovación

De un tiempo a esta parte estamos empezando a escuchar con bastante frecuencia el término "Service Innovation", es decir "innovación en servicios", en los ambientes en los que se habla de innovación. A priori puede parecer que estamos ante la emergencia de una nueva moda, pero el alcance y las consecuencias a las que nos lleva esta potente combinación de conceptos "servicios" e "innovación" lejos de ser algo pasajero va a ir en aumento día a día.

Pero ¿por qué esta nueva tendencia va a ir ganando importancia? ¿Qué es lo que la diferencia de la innovación en productos tal y como la conocemos?

Ya hemos comentado en anteriores posts que cuando hablamos de innovar lo que estamos proponiendo , básicamente y en pocas palabras, son soluciones nuevas y creativas a problemas que los usuarios finales receptores de las mismas tienen y que necesitan ser resueltas. Por otro lado vemos que la universalización del uso de las tecnologías de la información y comunicación abren unas nuevas posibilidades que hace tan solo unos años parecían ciencia ficción.

Pongamos algún ejemplo de innovación en servicios. El caso de Zipcar puede ser uno bueno para empezar.  Zipcar es una empresa que va un paso más allá en el negocio tradicional de venta o alquiler de coches. Su modelo de negocio es el de tener disponible para sus clientes un coche que pueda ser utilizado en cualquier momento, siempre dentro de ciudades concretas en las que tienen presencia. Es decir, por medio de la tecnología, pueden hacer  que sus clientes puedan tener acceso a una red de coches repartidos por la ciudad que pueden abrir con llaves codificadas, y de esta manera que tengan la experiencia de ser usuarios de una red de coches sin las obligaciones que conlleva el ser propietario. Sin duda un paso más hacia la optimización de recursos.

Miremos otro ejemplo más conocido como es el caso de Spotify. Con Spotify el cliente no busca tener almacenada en su casa toda la música, lo que hace es, pagando una cuota mensual o gratuitamente aceptando escuchar anuncios, acceder al extenso catálogo del servicio que proporciona Spotify pudiendo escuchar cualquier tipo de música en cualquier momento utilizando la tecnología P2P y el streaming.Toda la música del mundo al alcance de tus dedos.

Es decir en ambos casos, Zipcar y Spotify, el cliente no compra un producto físico (coche o CD, MP3, etc), lo que hace es utilizar un servicio que le proporciona la empresa y que le soluciona un problema o una necesidad. Podríamos poner más ejemplo de cómo la tecnología va habilitando nuevos modelos de negocio basados en servicios y la lista sería muy amplia y creciente con el tiempo.  Sin duda lo haremos en futuros posts.

Según H.Chesbrough  la necesidad de innovar en servicios surge en un momento en el que los márgenes en los productos son cada vez menores y la competencia en los mercados para poder llegar al cliente final es cada vez más fuerte. Los ciclos de vida de los productos son cada vez más cortos y por tanto es muy complicada la introducción de innovaciones de calado en este entorno tan competitivo. Sin duda cada vez el sector de los servicio cada vez está siendo más importante y es de hecho el mayor sector de crecimiento de las economías occidentales. Por estos motivos, entre otros, las empresas están poniendo cada vez más el foco en innovar en servicios que en innovar solamente en productos. Además ofreciendo servicios innovadores las compañías se aseguran que se le está ofreciendo al cliente lo que necesita en un momento determinado para poder solucionar su problema y se tendrá un conocimiento más profundo del cliente que posteriormente podrá ser utilizado para mejorar los mismos servicios.

El reciente libro de Henry Chesbrough sobre innovación abierta de servicios  sin duda hará que este concepto se popularice todavía más.

¿Se te ocurren potenciales nuevos servicios innovadores que proporcionen soluciones a problemas que actualmente solo pueden ser satisfechos mediante la compra de un producto?

martes, 8 de marzo de 2011

Sin clientes no hay productos

Normalmente cuando se está en fase de lanzamiento de un nuevo producto o servicio, bien dentro de una organización establecida, bien en el marco de una start-up, se tiende frecuentemente a cometer el mismo error. Se centran los esfuerzos en el desarrollo de un producto buscando un primer cliente que será el receptor del mismo.

Este primer cliente, o pequeño grupo de clientes, justificará todos los esfuerzos de desarrollo, de estudios de marketing, etc. Se da por supuesto que una vez que se alcanza el mercado, aunque sea con este primer cliente, todo lo demás va a ser coser y cantar, las ventas vendrán ya por si mismas.

Pero no hay nada más lejos de la realidad, cuando se lanza un producto o empresa nueva, como ya he comentado en posts anteriores, no estamos en fase de ejecutar un modelo de negocio sino de explorar la viabilidad del mismo. ¿Esto que quiere decir? Quiere decir que no deberíamos centrar todos los esfuerzos únicamente en "fabricar" el producto o "producir" el servicio, sino que deberíamos también hacer lo que Steve Blank llama "customer development" o, lo que es lo mismo, desarrollo de clientes.

Es en estas fases iniciales de creación de una nueva iniciativa en las que se debe poner especial énfasis en la búsqueda de un mercado suficientemente grande como para poder absorber nuestro nuevo producto, y este proceso debe ser totalmente iterativo.

Por lo tanto, a modo de resumen, podemos concluir que no basta con desarrollar el producto o el servicio y buscar un primer cliente que lo compre, sino que deberíamos desarrollar dos procesos paralelos, el de desarrollo de productos y el de interacción con el mercado, o desarrollo de clientes potenciales para nuestros productos/servicios.
 

miércoles, 2 de marzo de 2011

Innovación abierta de servicios. Nuevo libro de Henry Chesbrough

Después de unos días inactivo por diferentes eventos y viajes vuelvo a publicar un post, la verdad es que ya tenía ganas de hacerlo.

Hoy vamos a centrar este breve post de reencuentro destacando la aparición del nuevo libro de Henry Chesbrough centrado en la innovación abierta de servicios y del que hay una reseña muy interesante de leer del propio Chesbrough en el excelente sitio blogging innovation.

La innovación de servicios es un tema sobre el que hace tiempo que quiero tratar en el blog y que sin duda abordaré con más detenimiento en posts posteriores.

Como primera reflexión decir que en el momento actual estamos entrando en una época en la que organizaciones tradicionales más centradas en la comercialización de productos están empezando a ofrecer esos mismos productos con un modelo de negocio diferente centrado en la entrega de estos en formato de servicio, con la consiguiente diferenciación de la oferta. Por lo tanto trabajar en la innovación de servicios se convierte en algo prioritario para las organizaciones. Este libro aparece sin duda en el momento adecuado y parece que será nuevamente de obligada lectura. Recordemos que Henry Chesbrough es el padre del concepto de innovación abierta y sin duda esta nueva publicación es el paso lógico a realizar para adaptar y analizar las transformaciones que actualmente se están produciendo con el paso de productos a servicios.

En posts posteriores, y ya con las pilas más cargadas, iré hablando un poco más sobre este concepto e iremos analizando la manera en cómo aplicarlo a nuestras organizaciones.

martes, 22 de febrero de 2011

Guía del éxito para las Start-ups

Creating Start-Up Success
View more presentations from Alexander Osterwalder.

Me encuentro actualmente en plena fase de inmersión en dos mundos diferentes pero complementarios. Por un lado el definido por Alexander Osterwalder con la ayuda de su Business Model Canvas y por otro el del "Customer development" del que Steve Blank habla en su ya famoso libro "Four steps to the epiphany". La combinación de ambos conceptos resultan de un gran interés para cualquier persona interesada en el emprendimiento. Como uno de los resultados de esta colaboración, ambos proporcionan la fantástica presentación que he embebido en el post. En ella podemos ver resumidos los aspectos fundamentales propuestos por ambos respecto a la manera en cómo se debería iniciar cualquier negocio, incidiendo en la importancia de pensar y contrastar los modelos de negocio antes de dar ningún otro paso.

Según los autores, con los que coincido plenamente, las siguientes cinco reglas básicas deben ser tenidas en cuenta por cualquier persona que quiera emprender un negocio:

1.- Ningún modelo de negocio sobrevive al primer contacto con el cliente.
2.- Lo primero que hay que trabajar antes que ninguna otra cosa es el modelo de negocio.
3.- Hay que trabajar sobre diferentes modelos de negocio, no solamente sobre uno.
4.- Los modelos de negocio que extraigamos de las fases anteriores solo son un conjunto de hipótesis.
5.- Hasta que no tengamos un modelo de negocio verificado con el mercado no hay que dar un paso para constituir una compañía.

Además de las cinco reglas de oro anteriores hay que tener en cuenta otra cosa muy importante, las compañías en fase de nacimiento se encuentran en modo de "búsqueda" de su modelo de negocio, mientras que las compañías establecidas lo que hacen es "ejecutar" el modelo de negocio. Si se pretende "ejecutar" lo planificado en un modelo de negocio sin haber contrastado el mismo con el mercado seguramente nos daremos de bruces contra el mercado y algo que suponíamos que iba a tener éxito será seguramente un sonoro fracaso.

Por lo tanto hay que salir fuera y contrastar esas hipótesis generadas en nuestros modelos de negocio. Las grandes ideas que no pueden ser compartidas no existen, una idea se enriquece una y otra vez cuanto más la exponemos y recibimos más feedback sobre ella. Y si hablamos de modelos de negocio aquí es donde se encuentra la clave. Cuanto más hablemos con potenciales clientes, partners, etc. más posibilidades tendremos de refinar el mismo y hacerlo más cercano a la realidad. Esto podemos leerlo también en "El libro negro del emprendedor" de Fernando Trias de Bes.

Los grandes negocios en los que nadie ha pensado no existen. Hablemos de nuestras ideas y si puede ser con el modelo de negocio por delante mejor.